Solo hay cerca de 300 agrimensores certificados actualmente en Puerto Rico.

Nota original: https://www.theweeklyjournal.com/business/shortage-of-surveyors-could-delay-reconstruction-projects/article_15eb2898-aab9-11ec-840e-0bf82151a5b0.html

Puerto Rico enfrenta una escasez de topógrafos certificados que muy bien podría afectar el proceso de reconstrucción de la isla después del huracán María.

“Esto no es solo en Puerto Rico. Hay una escasez mundial de topógrafos. La diferencia entre Puerto Rico y otros países es que algunos reconocieron la crisis desde el principio y han estado tomando medidas durante décadas para preparar y reclutar agrimensores. Han ido a las escuelas para motivar a los estudiantes o se han acercado a otros profesionales que pueden no haberse sentido totalmente satisfechos en sus campos, para convencerlos de ingresar al campo de la topografía”, dijo Ruth L. Trujillo, ex Agrimensora del Estado.

Actualmente, hay cerca de 300 topógrafos certificados en Puerto Rico y, aunque Trujillo admite que el gobierno y las organizaciones profesionales han tomado algunas medidas para hacer frente a la escasez, argumenta que se debe hacer un esfuerzo mayor porque hay varios miles de proyectos de reconstrucción pendientes. “Antes de que un ingeniero o un arquitecto pueda empezar a diseñar cualquier cosa, tiene que llegar un topógrafo para generar los datos que estos profesionales necesitan para empezar a trabajar”, dijo.

Los topógrafos miden la ubicación y dimensiones de las parcelas donde se va a desarrollar un proyecto y su ubicación dentro de las parcelas. Él o ella también recopila información sobre el terreno y los recursos naturales que pueden afectar.

“La experiencia profesional del topógrafo contribuye al diseño de las estrategias y políticas necesarias para el desarrollo socioeconómico del país”, dijo Trujillo.

Pero, si bien Juan Alicea Flores, presidente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico (CIAPR), coincide con Trujillo en cuanto a la escasez de agrimensores y la necesidad de incrementarlos, considera que todavía no hay crisis.

“Hay aproximadamente 600 ingenieros civiles autorizados para ejercer como agrimensores en Puerto Rico”, dijo Alicea Flores, quien argumenta que entre los ingenieros civiles y los agrimensores pueden atender todos los proyectos de reconstrucción pendientes.

“Aspiramos a crecer en esta área [agrimensores] pero, de hecho, no tenemos tantos agrimensores como solíamos”, agregó.

Alicea Flores admitió que, a medida que la población de Puerto Rico envejece, también lo hace la comunidad de estos profesionales. Sin embargo, el presidente del CIAPR instó a sus colegas agrimensores jubilados a “remangarse y salir del retiro –al menos temporalmente– para ayudar a resolver la situación actual de Puerto Rico.

Trujillo anticipó que si no hay suficientes topógrafos la reconstrucción de Puerto Rico podría retrasarse. También advirtió sobre la posibilidad de “tercerizar” y traer topógrafos de otras jurisdicciones, porque “podría ser peligroso”.

“La agrimensura está muy ligada a las leyes y reglamentos vigentes, y si traes a un profesional del exterior puede que no esté versado en la ley –a pesar de ser un agrimensor profesional– y eso puede ser muy peligroso”, argumentó Trujillo.

El ex Agrimensor del Estado explicó que existen varias leyes que afectan la práctica de la agrimensura, como el Código Civil de Puerto Rico, las leyes hipotecarias y las leyes de registro de la propiedad, entre otras. “Cada país les dice a sus topógrafos cómo recolectarán su información y los estándares de calidad que deben cumplir”.

Como ejemplo, Trujillo comparó las regulaciones entre Puerto Rico y Filipinas.

“En Puerto Rico, las medidas horizontales tienen una tolerancia de 2,0 centímetros, mientras que en Filipinas, la ley permite una tolerancia de 5,0 centímetros. Si bien pueden usar un equipo menos preciso en Filipinas, aquí estaríamos infringiendo la ley”, explicó.

Trujillo reconoció que la rigurosa regulación gubernamental de la topografía puede tener un impacto en la cantidad de personas interesadas en ejercer la profesión. En un intento por hacer frente a la situación, ya se están llevando a cabo conversaciones sobre la posibilidad de relajar algunas de las regulaciones. En EE.UU. por ejemplo, varios gobiernos estatales han reducido la cantidad de créditos académicos que una persona debe completar para convertirse en topógrafo, junto con la flexibilización de algunas de sus regulaciones.

“Estamos en una economía colaborativa donde el cliente busca más la calidad que un profesional con licencia diciendo que está autorizado para hacer el trabajo. Esta es una línea muy fina… Sin embargo, los puertorriqueños siguen siendo muy conservadores en estos asuntos, y eso [relajarse en las regulaciones] no se está considerando para el futuro cercano”, dijo Trujillo.